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miércoles, 15 de agosto de 2012

Partido Comunista sigue por ahora en el Polo Democrático

El Comité de Ética del Polo suspendió la decisión del Comité Ejecutivo de expulsar al Partido Comunista por su promoción y participación en la Marcha Patriótica. Investiga si esa decisión se ajustó a los estatutos del partido.


Una semana después de que el Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático expulsó al Partido Comunista, otra instancia directiva de la colectividad, el Comité de Ética decidió suspender tal determinación. La razón, la decisión del pasado 9 de agosto fue demandada ante el organo ético del partido, que en los próximos 19 días tendrá que resolver si la expulsión de los comunistas es ajustada a las normas de la colectividad.

Esta última decisión significa que el Partido Comunista, de momento, sigue en la disciplina del Polo. Los congresistas afines a esta tendencia, Gloria Inés Ramírez y Hernando Hernández Tapasco, seguirán actuando a nombre del partido. 

Donka Atanasova, miembro del Comité de Ética del Polo, explicó que se está analizando si la decisión del Comité Ejecutivo está ajustada a los estatutos de la colectividad y hasta tanto no se adelante esta investigación, tal determinación quedó suspendida. 

La corriente del Partido Comunista había sido expulsada la semana pasada por su participación, promoción y presencia en la dirección de Marcha Patriótica (MP), un movimiento social que para la presidenta del Polo, Clara López, también era un movimiento político.

Por esa razón, el Comité Ejecutivo del Polo consideró que como el Partido Comunista hacía parte de los cuadros directivos de la MP, los comunistas habrían incurrido en doble militancia, una conducta prohibida por la Constitución y la ley de partidos políticos.

A PROPÓSITO DE LOS RECIENTES HECHOS AL INTERIOR DEL PDA Y LA PROPUESTA DE IZQUIERDA EN COLOMBIA


AGOSTO 13 DE 2012 

Desde nuestra decisión de hacer parte activa del PDA, hemos actuado de manera consecuente con el reto de un escenario político para las transformaciones necesarias para Colombia. Sabemos que los Estatutos y el Ideario de Unidad son bases fundamentales y necesarias, pero no suficientes para convertirnos en el referente de izquierda que el país necesita. Afirmamos que, - sobre todo - es necesario dar un debate ético y reflexivo y actuar frente a las prácticas políticas que nos alejan de tal objetivo. Por ello HEMOS IMPUGNADO, DEBATIDO Y GENERADO PROPUESTAS cada vez que las lógicas burocráticas, parlamentaristas, clientelares, corruptas, oportunistas se han presentado o acrecentado en las diferentes instancias del partido a nivel nacional.


En ello hemos tomado partido por el POLO y no por los viejos lastres de la izquierda de la guerra fría, que poco o nada corresponde a la ágil y dinámica configuración de sujetos indignados y de movilización social actual.

Vemos con preocupación e indignación las decisiones que se están forzando por parte de UN SECTOR DEL PDA, que a través de “sofismas” y “sobre - interpretaciones” ha logrado convencer a otros para constituir una mayoría formal al interior del Comité Ejecutivo Nacional del PDA. Dichas decisiones, sumadas a los pasos erróneos del pasado, hacen que el partido esté dando un viraje contrario a las necesidades de la población y los principios de una propuesta de izquierda.


La lógica de purgas y expulsiones parece ya volverse un patrón de construcción - destrucción del partido para algunos sectores al interior; así, mientras ubican cada vez más los enemigos en la izquierda misma, se acercan a las propuestas de profundización o maquillaje del modelo económico actual, alejándose de las problemáticas y aspiraciones de las mayorías populares y excluidas de Colombia.


A su vez, se han acrecentado el profundo silencio y la actitud acrítica frente a los errores que han debilitado el PDA, como los dados por la anterior administración de Bogotá, la falta de criterios éticos para otorgar avales electorales y nombrar o apoyar funcionarios, así como, la ausencia de una participación comprometida del partido en muchas coyunturas sociales y políticas.


De la misma manera como nos expresamos y debatimos en desacuerdo con las purgas y expulsiones anteriores, por considerarlas un método totalmente erróneo para la consolidación del PDA, hoy como Fuerza Común, rechazamos, la nueva resolución forzada en la que se decreta la separación política del Partido Comunista Colombiano, una decisión que no tiene ningún sustento dentro de las disposiciones que compartimos en el Ideario de Unidad y los Estatutos, aprobados en los anteriores Congresos de nuestro partido. Al igual que los anteriores intentos de expulsión, éste ha sido promovido por el ya mencionado sector, que ha constituido una mayoría al interior del CEN del PDA, EL MISMO SECTOR que orientó un silencio frente a la corrupción.


Consideramos que éste tipo de prácticas son propias de la política promovida durante décadas por la derecha y los partidos tradicionales en nuestro país, por lo tanto es inconsecuente que sectores de la izquierda, mientas proclaman la unidad, segreguen, expulsen y extirpen a otros procesos de un partido que no es propiedad de ninguna estructura, sino del pueblo colombiano y sus luchas.


Sectores como el MOIR y Polo Social, quienes promovieron la expulsión del Partido Comunista del PDA, NO SON LAS MAYORÍAS. De hecho, luego de la Conferencia Ideológica Nacional es evidente que ni siquiera la totalidad de sus bases comparten este tipo de decisiones, mucho menos la población que confía en el POLO como referente democrático de cambio y que no hace parte de una u otra tendencia. Esta decisión NO refleja la posición de la totalidad de nuestro partido, ni de sus tendencias, ni de sus afiliados y afiliadas, y muchos menos, de sus simpatizantes y votantes.


Consideramos que a partir de la articulación de quienes le apuestan a la transformación del país se logrará avanzar realmente en ese camino. El pueblo y la opinión pública saben que el PDA crece cuando se pone en función de la gente y no cuando trata de poner la gente en función del PDA.

La sensatez y los legados de lucha nos han enseñado que, ni los pueblos indígenas, ni el campesinado, ni el estudiantado, ni los trabajadores pueden conquistar victorias de forma aislada. Por el contrario es mediante el dialogo de movimientos, la articulación de mandatos y apuestas programáticas y los pasos para la unidad organizativa, que podremos ganar propuestas políticas de la izquierda y de la mayoría de la gente en Colombia.

Es por ello que le seguiremos apostando a espacios de convergencia como opción de encuentro, de ser más y de construir en dialogo con otros que son distintos en el camino, pero son iguales en muchas de las certezas y propuestas políticas. En ese sentido, llamamos a la coherencia y la humildad a las distintas tendencias que hoy son protagonistas del debate al interior del PDA, para QUE NO SE LLEVE LA MISMA LÓGICA DE SECTARISMOS A LOS ESPACIOS DE CONVERGENCIA SOCIAL, por el contrario, dejar que las luchas que allí se articulan den las claves para superar las prácticas políticas anquilosadas.

Convocamos a todos los sectores y militantes del POLO, a los movimientos sociales, a las iniciativas ciudadanas y a toda la izquierda y progresismo en Colombia a que avancemos definitivamente en la movilización, en la lucha y sobre todo en la construcción programática, para acordar con claridad los mandatos de los pueblos y así construir un camino colectivo que debe ser asumido y respetado. Seguimos construyendo escenarios abiertos de estructuración de la política pública para que esté encaminada a profundizar en las necesidades de la gente del común y a enfrentar a los poderes impuestos con violencia y despojo.

ESTE PAÍS NO AGUANTA MÁS ACUERDOS COYUNTURALES U OPORTUNISTAS DE LA IZQUIERDA. NINGUNA PERSONERÍA JURÍDICA, NI PUESTO DE ELECCIÓN POPULAR, NI INTENTO POR TRATAR DE HACER DE LAS LUCHAS CORREAS DE TRANSMISIÓN VANGUARDISTA ES NUESTRO DERROTERO.

Seguimos promoviendo la generación de confianzas que conduzcan a la unidad. Nuestro III Congreso Nacional debe ser un paso en ese sentido, solo así el PDA avanzará desde abajo y a la izquierda.



FUERZA COMÚN SOMOS MÁS




La expulsión del Partido Comunista Colombiano del Polo Democrático Alternativo es ilegal y atiza el fraccionamiento de la izquierda democrática

Con el ánimo de aportar a la posibilidad de nuevos encuentros entre las izquierdas colombiana se reproduce la declaración de Hernando Hernandez, Representante caldense a la cámara, elegido con aval del PDA en representación del movimiento indígena. (jmb)



Comunicado a la opinión pública 


La decisión tomada, el 9 de agosto, por 16 de los 38 miembros del Comité Ejecutivo Nacional CEN del Polo Democrático Alternativo PDA, de expulsar al Partido Comunista Colombiano PCC de la militancia del PDA es sectaria, antidemocrática e ilegal, desconoce lo establecido en los estatutos del Partido, por tal razón, hago pública mi posición de rechazo.

Muchos colombianos con visión social hemos visto en el PDA, el gran encuentro de todos los movimientos de la izquierda democrática y venimos sumando esfuerzos para fortalecerlo y evitar el debilitamiento material y político por la salida y expulsión de muchos militantes como los Progresistas, pero estos esfuerzos dan al traste por las equivocadas decisiones tomadas por algunos directivos que en vez de sumar, restan y menoscaban la unidad de la izquierda, tan necesaria para avanzar en la construcción de un nuevo país.


A la opinión pública, le aclaro, -y esto lo saben quienes tomaron tal decisión, entre ellos el señor Dussán- que no hago parte orgánica, ni milito en el Partido Comunista Colombiano, he asistido a eventos por invitaciones que me cursan, porque soy un defensor de las causas sociales y me identifico con las luchas de las organizaciones populares. Yo soy miembro activo del Movimiento Unidad Indígena y Popular por Caldas MUIPC, adscrito al PDA, y gracias al trabajo organizativo de esta expresión política de base, hoy soy Representante a la Cámara por la circunscripción especial indígena, en consecuencia, hago parte del proceso de organización indígena a nivel nacional y tengo el deber y el mandato de acompañar otros procesos de lucha popular en el país.

Como congresista vengo actuando en concordancia de los ideales del PDA, de los indígenas, de las organizaciones populares y de la izquierda democrática. Trabajo de la mano con la gente por los cambios que se requieren para lograr la paz y la justicia social, de ahí mi acompañamiento a la Marcha Patriótica, porque representa “los nuevos procesos sociales y políticos emergentes de indígenas, campesinos, estudiantes y trabajadores cuyas plataformas coinciden en gran media con el ideario del Polo".

Apoyar y acompañar a otros movimientos políticos y sociales que luchan por derrotar la injusticia y las desigualdades no está proscrito por el ordenamiento jurídico colombiano ni por los estatutos del PDA. Pertenezco al PDA porque el ideal es materializar la democracia participativa, los fines del Estado (C.P. art. 2º), la justicia social, la igualdad de oportunidades (C.P. art. 13), entre otros fines. Estas banderas también las reivindica la Marcha Patriótica, de ahí que se presenten identidades en defensa de los más vulnerables del País.
El ultimátum dado al PCC, a la senadora Gloria Inés Ramírez Ríos y a mí, por quienes promulgan al interior del Partido la democracia, además de arbitrario va en contravía de lo acordado en la última Conferencia Ideológica del PDA, celebrada en días pasados, que mayoritariamente hizo un llamado a la unidad de las izquierdas, a mantener la organización y la movilización y a buscar la paz de la Nación. Esta absurda decisión desconoce las dinámicas sociales y populares que desde las organizaciones de base se vienen configurando en el País.

Las ligeras y equívocas decisiones de unos dirigentes no significa que el PDA no tenga clara su responsabilidad social y política, pero se requiere con urgencia corregir estas conductas que atizan la crisis y el fraccionamiento del Partido, tarea que le corresponde por competencia a la Comisión de Ética, instancia que debe analizar la amañada decisión tomada por este grupo, que en vez de cumplir la función de “estimular la democracia interna, la democracia participativa y promover la organización social de las comunidades”, se arrogó algo que no le compete, pasándose de agache el debido proceso y a la Comisión de Ética, con cuyo acto vulneró los artículos 10, 25 y 39 de los Estatutos del PDA. Dicha decisión solo contribuye a la división de la izquierda, la estigmatización y el macartismo, practica propia de la derecha, en la que están cayendo estos integrantes del CEN.

El Comité Ejecutivo Nacional CEN del PDA, en su declaración dice que, la expulsión de los miembros del Partido Comunista Colombiano se debe a que éste asumió la práctica de doble militancia, porque decidió participar y promover el movimiento social y político Marcha Patriótica, contraviniendo lo consagrado en el Ideario de Unidad y en los Estatutos del Polo, y se contrapone con lo normado en la Ley 1475 de 2011 y la Sentencia C-490 de 2011 de la Corte Constitucional.

La declaración del Comité Ejecutivo Nacional desinforma a la opinión pública, porque le da una interpretación leguleya a la normatividad. La Constitución Política en el artículo 107 (modificado por el artículo 1 del Acto Legislativo 1 de 2009) consagra en el inciso segundo que, “En ningún caso se permitirá a los ciudadanos pertenecer simultáneamente a más de un partido o movimiento político con personería jurídica”. Este mandato lo desarrolla el artículo 2º de a Ley 1475 de 2011, norma que la Corte Constitucional lo declaró exequible.

A la ciudadanía le debe quedar claro que el artículo 2º de la Ley 1475 de 2001 ordena que “La militancia o pertenencia a un partido o movimiento político, se establecerá con la inscripción que haga el ciudadano ante la respectiva organización política…” El artículo 3º de la misma Ley establece que “El Consejo Nacional Electoral llevará el registro de partidos, movimientos y agrupaciones políticas. Los respectivos representantes legales registrarán ante dicho órgano las actas de fundación, los estatutos …”

Está claro que Marcha Patriótica no tiene personería jurídica como movimiento político, porque no tiene curules en el Congreso y tampoco se ha registrado en el Consejo Nacional Electoral como movimiento significado de ciudadanos con aspiraciones de participar en la próxima contienda electoral, entonces, ¿dónde y cómo se configura la doble militancia?
La doble militancia se configura cuando un ciudadano de manera simultánea hace parte de dos movimientos o partidos políticos, “pero con personería jurídica” o impulse un grupo significativo de ciudadanos y que mediante tal mecanismo pretenda presentarse a unas elecciones de representación popular.

El Movimiento Político y Social Marcha Patriótica no encaja jurídicamente en ninguna de las anteriores denominaciones, sobre las cuales se fundamenta la decisión del CEN para expulsar al PCC. Marcha Patriótica es una nueva expresión de convergencia de lo social y popular, revindica nuevas formas de hacer política, por lo tanto, carece de lógica sancionar a una colectividad o a un individuo por hacer parte del PDA y acompañar la Marcha Patriótica.

En aras de la seriedad del PDA y al tenor de las citadas normas, el Comité Ejecutivo Nacional debe demostrarle a la opinión pública, que la senadora Gloria Inés Ramírez y los representantes Iván Cepeda y Hernando Hernández están inscritos en Marcha Patriótica y que ésta organización social está registrada como movimiento político en el Consejo Nacional Electoral. Si logran probar esto, se configura la doble militancia, de lo contrario, le habrán mentido al Pueblo colombiano y deberán buscar y publicar otras excusas que justifiquen la expulsión de los miembros del PCC y la mía.

El PDA debe superar las ambivalencias, pues no tiene presentación que, por una parte se diga que no se cerrará las puertas a quienes tengan coincidencias con el pensamiento del Partido y que llegará a acuerdos con los partidos o movimientos políticos de izquierda con los que se tenga afinidad en temas específicos, y por la otra, se expulse a los miembros del PCC.

El PDA debe entender que Colombia es un Estado de social de derecho, diversa y pluralista y que las organización sociales encarnan, a veces, aspiraciones contradictorias por la lucha de sus derechos, pero eso no es un pretexto para temerle a la confrontación ideológica, mejor aún, es un móvil para fortalecer una izquierda moderna, que no va con los ególatras ni con el clientelismo, que tiene como fin conducir a su dirigencia política a trabajar por la solución de las necesidades populares y por la consecución de la paz con justicia social.

HERNANDO HERNÁNDEZ TAPASCO
Representante a la Cámara
Circunscripción Especial Indígena PDA


Bogotá, agosto 13 de 2012